Hay una diferencia…
junio 29th, 2011 § 5 comentarios
Es muy fácil confundirnos en el camino de la salud y la vanidad. Cuidar nuestro cuerpo es una obligación. No hacerlo es un acto de violencia a sí mismos. Pero a veces no entendemos bien lo que significa “cuidarse” y un acto de autoagresión como lo es no comer bien, lo disfrazamos de “saludable”.
La obsesión por la perfección del cuerpo no es sana, al menos no desde mi punto de vista. La perfección y la belleza son conceptos muy personales, y lo que para mi es bello, para alguien más puede que no lo sea tanto.
Yo conozco bien mi cuerpo, y aunque al principio lo traté mal, he ido aprendiendo a quererme y sobre todo a demostrarme con hechos ese amor. Quizá medir 1.50 no es perfección y no me pasaré mi vida deseando crecer 10 cm más, por decir un ejemplo. Sé que hay gente que hace hasta lo impensable por cambiarse lo que no les gusta, se operan las piernas para crecer, o en el mejor de los casos, calzan con zapatos de más de 10 cm de alto arriesgando así su integridad física, luego ni caminar pueden. Quizá mi piel tampoco es perfecta, mi barriga ha gestado dos seres hermosos, mi piel está estirada y rota y mi barriga cuelga, para mi es algo hermoso, es algo así como el mapa o la huella de los dos eventos más importantes que vivido hasta hoy, están ahí por una causa natural, la de gestar vida dentro de mi. Sé que hay chicas que se operan, se cortan partes de piel o en el mejor de los casos utilizan cremas carísimas que de poco sirven. Yo no lo haré.
El cuerpo humano es así, no es estático, no es siempre igual. Soy una mujer que es madre, que ha parido, que amamanta y no me importa que se me cuelgue todo. Al menos que se cuelgue por causas naturales, por darle el uso debido a cada parte del cuerpo. Eso para mi es perfección.
Pero, hay algo que tengo claro. Aceptarme como soy y quererme como soy no significa que acepto degenerarme físicamente y afectar mi calidad de vida. No significa que comeré cada vez como si no hubiera un mañana. No significa que puedo comer lo que quiera y cuando quiera porque tengo excusas para hacerlo, mi cuerpo es así, ya no tengo 15 años, y es lo “natural” en ésta vida.
¿De verdad puedo pensar que es natural saturarme de basura? ¿Si tanto me acepto y me quiero porque me maltrato? ¿Si sé que algo daña mi salud porqué minimizar las cosas y justificarme tanto?
Hay una diferencia entre aceptarse con amor, y aceptarse con resignación. Me acepto con mis “imperfecciones”, pero me alimento con comida que me nutra y me haga estar sana y lleno mi vida de cosas que me hagan ser y estar mejor.
Yo cuido mi cuerpo, no para estar más delgada, eso es solo una consecuencia de comer bien y de hacer ejercicio.
Yo cuido mi cuerpo, porque no me gusta estar enferma y creo que cuidándolo puedo evitar muchas enfermedades.
Yo cuido mi cuerpo, porque es algo que me nace de adentro, no concibo vivir mi día a día de otra forma.
Yo cuido mi cuerpo y le procuro los mejores alimentos en tiempo y forma, y acepto que no es fácil, me cuesta trabajo, pero es más fuerte mi amor por mi.
Yo cuido mi cuerpo y al hacerlo me siento feliz y satisfecha de hacer algo por mi bienestar.
Yo cuido mi cuerpo porque deseo con toda mi alma que mis hijos cuiden y respeten el suyo. Y solo puedo colaborar a eso con mi ejemplo.
¿Tu porque cuidas tu cuerpo? ¿Te aceptas con amor, con resignación o con culpa?
(Imagen tomada del artículo: El Hiyab de las mujeres de Occidente, la talla 38, recomiendo ampliamente su lectura)
sastamente, has dado en el clavo, que bonito post
Hola Zulema!
Para mi también ha sido todo un viaje y creo que voy a la mitad. Aún no llego a donde quisiera pero voy por buen camino.
Yo fuí una niña/adolescente obesa. Tuve que aguantar burlas por parte de mis compañeros de escuela, apodos, ver que mis amigas tenían novio y yo no por ser “la gorda”, etc.
Despues bajé de peso, me conozco casi todas las dietas habidas y por haber con su correspondiente rebote. Reconozco que gran parte de mi embarazo la pasé “aterrada” por subir de peso. En fin.
Ahora me cuido tratando de comer lo más natural posible, de igual manera para ponerle un buen ejemplo a mi hijo. Creo que apenas estoy comenzando a descubrir que pasa realmente con la comida que vemos como “normal”, que contiene en realidad y que efectos tiene en nuestro cuerpo más allá de si vamos a subir de peso al comerla o no. Creo que ahora le doy a la comida un enfoque mas “holistico”. En fin, como te digo, siento que voy comenzando pero igual comparto tu opinión, mi cuerpo es BELLO porque funciona, asi de simple. Yo igual estoy en contra de las operaciones estéticas, me parece una gran falta de autoestima tener que recurrir a ellas, sin mencionar que con eso le damos la razón al “sistema” que marca las pautas de “belleza”.
Saludos!
Como siempre tu post es revelador y profundo! Yo también tengo mi cuerpo marcado por cuatro embarazos, hago mucho ejercicio, he adelgazado muchísimo y hago mucho ejercicio, con lo que me siento bien, pero tengo ese recuerdo de los embarazos. Me he preguntado si me debo hacer cirugía estética, por momentos estoy con la gran tentación de “verme perfecta”, por otros momentos siento que esa barriga floja es parte de mi historia de mi ser mujer y que borrarla es no querer reconocer lo que se ha vivido.
Sigue compartiendo tus reflexiones.
MF
¡Que padre escribiste hoy!…Sigue disfrutando el ser madre y cuidar tu cuerpo.
Tu ultimo parrafo es mi moto que me motiva aun mas (aparte para mi misma) para cuidarme.